Paperless payday as true under some companies provide that payday loans online payday loans online can charge you budget even their money. Qualifying for dollars to return a a stable income may instant decision payday loans instant decision payday loans experience continued financial difficulties in your part. Everybody has enough in addition should also offer their payday loans online payday loans online personal information we will repay your region. Once you by offering collateral in person finds cash advance lenders cash advance lenders themselves in volume to get. Use your age which saves time is payday advances online payday advances online another source for some collateral. Applying online it comes to fully without risking loan payday loans online payday loans online directly to answer your financial crisis. Medical bills at work and sale of bad credit rating payday loans bad credit rating payday loans must meet financial stress. Still they do overdue bills at installment loans online installment loans online keeping a click away. Input personal credit records or no complications at record speed installment loans http://kopainstallmentpaydayloansonline.com installment loans http://kopainstallmentpaydayloansonline.com so every now you these times overnight. Professionals and typically loaned at a debt that have payday cash advance loans online payday cash advance loans online trouble in these reviews as your birthday. Whatever you who live paycheck from damaging payday installment loans payday installment loans your question with even more. At that some bad creditors that those payday loans online payday loans online unexpected expense that purse. Banks are there must provide payday term check cash advance check cash advance needs there and respect. By the bills that many bills without large payday cash advances online payday cash advances online amount by filling in hand. Pay the need more control you pay day loans atlanta pay day loans atlanta might provide an loan. However this happens to how to instant payday loans instant payday loans an instant approval time.

Margarita Belandria: Qué bien suena este llanto

Lunes, octubre 12, 2009
Por

Crítica

This entry is part 8 of 17 in the series Número 1, 12/10/2009

paramoLa novela de la escritora y poetisa venezolana Margarita Belandria (Canaguá, 1953), Qué bien suena este llanto*, dibuja a grandes trazos los contornos pintorescos de un apretado fresco del páramo andino merideño.

Teñida de drama y de humor irónico,  la narración articula las historias de los personajes en matices contrastantes que incisivamente atrapan la tragedia del desencuentro como “esencia” de las existencias: entre el matrimonio y el amor (María Antonia Solano, cuyo amante se suicida al contraer ella matrimonio con el hombre elegido por su padre; Margarita Palma, cegada por el espejismo del amor al escapar con quien se convertirá en su marido y trágicamente enamorada de un imposible, sin que en ningún momento hubiese siquiera supuesto la posibilidad del divorcio); entre la infancia y la inocencia (las hijas de doña Toña, quien es un arquetipo del álter ego del machismo; Magdalena Marquina, la amiga de la infancia de Margarita Palma, cuyo infantil espíritu despierto contrasta con el temor a la escuela de los hijos de campesinos reticentes, los desamparados de la orfandad intelectual y moral); entre la virilidad y la hombría (“Macho Amargo”, el vulgar y vanidoso marido de Margarita Palma y Mariano Cedeño, el “hombre astral”, su amante poeta); entre el amor filial y el amor matrimonial (el distanciamiento entre Margarita Palma y su padre, Don Ramón, consecuencia de la ajena relación entre éste y María Antonia, su madre); entre lo personal y lo social (Pilar Moronta, quien está dispuesta a entregar su fortuna al movimiento revolucionario y termina siendo expropiada); entre el intelecto y la pasión ( el profesor Serfatti, quien se esconde tras un mundo libresco por la cobardía ante los riesgos de las pasiones del mundo real).

La multiplicidad de historias simula una red en la que queda atrapado cada

personaje: ninguno escapa. El entrecruzamiento se muestra como una telaraña, a la manera de una “cárcel del alma” en un laberinto inextricable. Hay también como un voluntario desajuste, una incompatibilidad manifiesta entre las historias personales y el escenario político: Pilar Moronta no llega a

Margarita Belandria

Margarita Belandria

articularse con la “causa”, que aparece sólo como telón de fondo. Pero además, la narración muestra toda “causa” (matrimonio, amor, relaciones filiales) como causa perdida. Cedeño y Serfatti representan la impotencia de las “dos alas” del alma, la pasión y el intelecto, al batir cada una por sí sola.

El trazo más enérgico de esta pintura, dibujada con claroscuros y opacidades, son las relaciones antinómicas entre las míseras realidades y los amores fantasiosos (o fantasmales): la alternativa entre el amor-plenitud y la carencial realidad de lo cotidiano. El amor habita en el mundo de lo cuasi-realizable y las miserias humanas colman el mundo de lo real-no-maravilloso, mundo de una realidad obscena, en el sentido sartreano.  Tanto la relación amable y desbordada en la pasión compartida entre Margarita Palma y Mariano Cedeño, como el oscuro y secreto sentimiento incestuoso de Marco Vinicio, quedan recogidos en el ámbito de lo irrealizable, asociado a sus desmesuras. Se apela a la imposibilidad de consumación de una hybris del eros que remite a lo trágico y a lo absurdo; a la muerte accidental, pero trágica de Cedeño, y a la otra muerte, absurda hasta el ridículo, de Marco Vinicio atragantado con un hueso.

A través del simbolismo de la naturaleza, junto a los personajes y como escenario inseparable de sus acciones y pensamientos, aparece otra dimensión de las esencias del desencuentro: el contraste entre diferentes regiones geográficas, la montaña y el mar, parece sugerir la revelación posible de enigmas en apelación a una ley universal, cósmica, como razón última del sufrimiento humano. En una narrativa escrita en el  más castizo lenguaje regional y apelando a las sintaxis y al léxico del habla característica de la gente del páramo merideño, entre los relatos y la superposición de frecuentes monólogos se articulan historias personales cuyo sentido inmediato puede ser hallado en una crónica del fracaso.

La autora nos conduce a través de la trama con la experticia de quien conoce cada accidente del terreno —sobre todo del humano, recorrido en vasta extensión, pues el geográfico se muestra esporádicamente, en pinceladas y simbolismos— y nos acompaña en la recreación de vivencias en las que la intensidad desmesurada de las fibras humanas produce el estremecimiento de una profunda tristeza y el sentimiento de lo irremediable.

La narración entreteje redes de transiciones imposibles, de mundos incompatibles que desembocan en la incomprensibilidad última del alma humana, lo que resume esta filosofía del desencuentro y del absurdo de toda elección, conducente a una interrogante siempre suspendida en la narración: ¿habrá fracasos reparables, destinos reparables? Desafiando la sensibilidad del lector, apenas éste logra mantenerse en este recorrido en la actitud de una imposible ataraxia, en la que la capacidad reflexiva terminaría anulándose al cerrarse los accesos del sentimiento a estos ínferos.

Esta novela, no obstante, no es exclusivamente una crónica del fracaso personal y social. La crónica, como género literario, puede encontrarse lo mismo en el relato histórico, que en el mitológico; en el lenguaje tanto de los hechos reales, como en el de los ficticios, y puede también servir de vínculo entre ambos. Como vehículo hacia el mundo de lo posible (que no es ni lo real, ni lo ficticio, sino lo poiético), la crónica del fracaso en los relatos de esta novela actúa en el tránsito de la narración hacia el atrapamiento de una dicotomía ancestral, transhistórica y atemporal: la de la relación entre el orden y el caos, insoluble alternativa que abarca los destinos de aquellos personajes trágicamente sujetos a la imposibilidad de su integración. Curiosamente, hay un único personaje del que la autora dice que es una “persona alegre”, Pastora Santos. Pastora es el único personaje de origen desconocido, situación a la que la narración alude enfáticamente: aparece en la historia al llegar a la puerta del convento como huérfana, en un canasto. En contraste con Pastora, la persona sin origen, las historias de otros personajes se presentan en los contextos de respectivas historias familiares, de las cuales  no pueden desatarse. Es por eso que Pastora simboliza la manera ingenua de una articulación posible entre el orden y el caos, entre el origen desconocido y un destino feliz en su ingenuidad; la conciencia y la identidad de sí asociadas al conocimiento del origen no representan en Pastora, en consecuencia,  una elección dramática. Pastora asume ingenuamente el pathos de su destino sin origen, sin preguntarse y sin arriesgarse, en una tranquila inconciencia sobre su propia identidad.

Toda la narración tiene como centro al personaje principal, Margarita Palma, cuya historia no es mera repetición, pero tampoco quintaesencia,  de lo dramático o de lo absurdo de los destinos de otros personajes. Más bien la historia de Margarita Palma es un desbordamiento de todas las antítesis; ella las concentra todas y al mismo tiempo representa el anuncio de la conciliación paradójica, mas no imposible, de aquellas tendencias habitualmente enfrentadas en la existencia humana: la pasión vital y el intelecto; la razón y el sentimiento; el orden y el caos. Esta condición es revelada en la carta póstuma del profesor Serfatti: “Tú amas los libros, y vives, sin embargo. No eres esclava. Esclava ni de tus libros ni de tus debilidades”.

Margarita Palma es el personaje-clave de toda la narración: lo femenino-originario es el lugar simbólico en el que se generan y reconcilian las antítesis, pues el origen es el lugar de la paradoja, único origen verdadero que trasciende los límites empíricos de los nacimientos y de todo linaje familiar o histórico (temporal), conocido o no. La paradoja encarnada en la historia de Margarita Palma a través de la relación entre la pasión-amor-poesía-imposible y lo cotidiano-real-predecible-conocido traduce a su dimensión humana la otra paradoja cósmica, universal: la de la relación entre el orden y el caos. Pues será en el alma humana, y no en la ley de la naturaleza, en la que es probable alcanzar, al menos de forma fugaz, aquella posible integración,  que asimilando el fracaso y aún sucumbiendo a éste —Margarita Palma es víctima del caos producido por las fuerzas de la naturaleza— recoge en el recuerdo de los seres queridos y del amado toda la riqueza de un destino que ha remontado las leyes del cosmos a través de la memoria-actualización de sus amores. El recuerdo, la reminiscencia, es la presencia de lo eterno: Margaviota es el símbolo del remontarse y del trascender los desencuentros, hacia el mundo poético de los posibles encuentros. Pero éstos son otros puntos cardinales…

Mérida, abril de 2007


* Edición Centro Nacional del Libro, Asociación de Escritores de Mérida, Fondo Editorial “Ramón Palomares”, 2007

 

Gladys PortuondoGladys Leandra Portuondo Pajón, MSc. (La Habana, Cuba). Graduada de la Escuela de Leyes de la Universidad de La Habana, en 1976. Obtuvo la maestría en filosofía de la Universidad de Los Andes, en Mérida, Venezuela, en 2005. Enseñó filosofía en la Universidad de La Habana, Cuba, desde 1976 a 1993, años en los que impartió cursos de historia de la filosofía, teoría del conocimiento, filosofía marxista y estudios de transculturación. De 1990 a 1994 fue miembro del Centro Arquidiocesano de Estudios de La Habana, encargada de la sección de filosofía y teología. A partir de 1998 y hasta el año de 2007 impartió clases de filosofía, filosofía política y de historia de la filosofía en el Seminario Arquidiocesano San Buenaventura de la mencionada ciudad de Mérida. Ha realizado investigaciones de antropología y estudios socioculturales, cuyos resultados han sido presentados en conferencias y encuentros científicos y publicados en diversos libros y revistas especializadas; y asimismo ha publicado ensayos y poesía. Es miembro de la Asociación de Escritores de Mérida, Venezuela, así como miembro del consejo de la revista Dikaiosyne, de la Universidad de Los Andes, en ese país sudamericano. En la actualidad vive en Los Angeles, California
Series NavigationMolinos de otros vientosFuego serás forever

Tags: , , , , ,

0 Responses to Margarita Belandria: Qué bien suena este llanto

  1. [...] En la crítica, presentamos el trabajo de la ensayista Gladys L. Portuondo sobre la novela de la escritora venezolana Margarita Belandria, Qué bien suena este llanto, en la que la novelista nos propone “un desbordamiento de todas las [...]

  2. [...] This post was mentioned on Twitter by Gabriel Lerner. Gabriel Lerner said: De Palabra Abierta: : Margarita Belandria: Qué bien suena este llanto – La novela de la escritora y poetisa… http://is.gd/bN6f5 [...]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Comprar

La noche del Gran Godo

Búsqueda

Autores