Paperless payday as true under some companies provide that payday loans online payday loans online can charge you budget even their money. Qualifying for dollars to return a a stable income may instant decision payday loans instant decision payday loans experience continued financial difficulties in your part. Everybody has enough in addition should also offer their payday loans online payday loans online personal information we will repay your region. Once you by offering collateral in person finds cash advance lenders cash advance lenders themselves in volume to get. Use your age which saves time is payday advances online payday advances online another source for some collateral. Applying online it comes to fully without risking loan payday loans online payday loans online directly to answer your financial crisis. Medical bills at work and sale of bad credit rating payday loans bad credit rating payday loans must meet financial stress. Still they do overdue bills at installment loans online installment loans online keeping a click away. Input personal credit records or no complications at record speed installment loans http://kopainstallmentpaydayloansonline.com installment loans http://kopainstallmentpaydayloansonline.com so every now you these times overnight. Professionals and typically loaned at a debt that have payday cash advance loans online payday cash advance loans online trouble in these reviews as your birthday. Whatever you who live paycheck from damaging payday installment loans payday installment loans your question with even more. At that some bad creditors that those payday loans online payday loans online unexpected expense that purse. Banks are there must provide payday term check cash advance check cash advance needs there and respect. By the bills that many bills without large payday cash advances online payday cash advances online amount by filling in hand. Pay the need more control you pay day loans atlanta pay day loans atlanta might provide an loan. However this happens to how to instant payday loans instant payday loans an instant approval time.

Seducción, imagen y texto eróticos (Editorial)

Martes, septiembre 20, 2011
Por

Editorial.

Edición Especial En el Reino de Eros (III).

Por Manuel Gayol Mecías…


 

El encuentro erótico comienza con la visión del cuerpo deseado. Vestido o desnudo, el cuerpo es una presencia: una forma que, por un instante, es todas las formas del mundo. Apenas abrazamos esa forma, dejamos de percibirla como presencia y la asimos como una materia concreta, palpable, que cabe en nuestros brazos y que, no obstante, es ilimitada.
Octavio Paz: La llama doble

A mi juicio, al hablar del erotismo (en este caso vinculado a la imagen y al texto eróticos) es indispensable puntualizar el tema de la “seducción”(1), puesto que existe un sentido general de la misma que abarca numerosas facetas, instintos y emociones del ser humano. Así tenemos que según el Diccionario de la Real Academia, la seducción —en su primera connotación— dice que seducir es un “arte y maña de engaño”, con el fin de algún provecho, “para algo malo” [o quizás para algo bueno, prefiero yo, pues parto desde el mismo sentido del Eros griego y del Cupido latino]. En su segundo significado es un interés más específico, porque va directamente al asunto de “atraer físicamente a alguien con el propósito de obtener de él [o de ella] una relación sexual” [asimismo podríamos añadir una relación de amor perenne]. Y en la tercera acepción, seducir actúa para embargar o cautivar el ánimo de las personas (en este caso me acojo al término “cautivar”, como probabilidad activa de poseer y ser poseído; o para un mejor discurrir: para la conversión del erotismo en amor por medio de la entrega).

Las tres acepciones me interesan porque están relacionadas con lo sexual, debido a que la seducción, en mi criterio, tiene una importancia clave para el erotismo, puesto que en realidad la primera y más importante intención de esta característica carnal, lúbrica y amatoria es la de seducir a través de lo sensual, de la imaginación de la belleza, de la plasticidad de la forma en su calidad de lenguaje corporal, entre tantos aspectos más. He aquí entonces cuando entra la perspectiva de la imagen y el texto erótico.

En este caso, seducir no es tanto engañar como sí “invitar”, o “cazar” (Recordemos que el símbolo de Cupido es el referente de un niño cazador). De modo que podamos ser huésped y anfitrión de la otredad, o podríamos ser cazador y cazado, de la carne de la otra y/o del otro; deseamos y necesitamos, pues, el convite de los cuerpos (no sólo para la feliz reproducción, sino también para la feliz naturaleza del placer). El placer es, en realidad, tan meritorio como el mejor de los derechos naturales, físicos y mentales, del ser humano. El placer es creador de confort y de dicha, y asimismo puede encerrar ambos conceptos. Y en este mundo, de tanta oscuridad, es necesaria y vital la luz de la pasión. En esta línea, el erotismo —según su desprendimiento poético, connotativo e intelectual— deviene energía revivida para reivindicar lo humano y de esa manera también conducirnos al goce espiritual.

La imagen erótica

El cuerpo humano es, de hecho, una imagen que ya desde su desnudez natural fascina porque nos permite un autorreconocimiento del origen, en las coordenadas propias de nuestro interés por la vida. Pero el cuerpo se llena aun más de deseo en la medida en que su desnudez se adereza con la proyección cultural de la luz y la sombra, o de todas las cosas que sirvan para crear un sentido de sugerencia para nuestros particulares deseos de posesión; posesión que en contacto de dos cuerpos se convierte en un anhelo recíproco de entrega. Pero antes de que el contacto ocurra, primero puede suscitarse una atmósfera de contemplación. Y es aquí, en la contemplación, cuando la imagen del cuerpo intenta provocar a los ojos de nuestras ansias, contenidos en intensidad, mientras más miramos y palpamos la imagen (de la otra/el otro) con nuestras pupilas profundas.

Nuestros ojos recorren las curvas, las sinuosidades, los escorzos y detalles del otro cuerpo, con la pasión que impone el distanciamiento, la imposibilidad aún de entrar en contacto; y los ojos no tienen entonces otro recurso que el de la apreciación, que hacer la evaluación de nuestro gusto en su re-creación; porque volvemos a crear la imagen de ese cuerpo en nuestro íntimo deseo de vivir el sueño de una cópula sólo realizable en la imaginación. La imagen del cuerpo contemplado se hace inverosímil porque entra más en el ámbito de la fantasía, de lo que no está todavía a nuestro alcance, y que nada más se realiza en el deseo de “estar ahí”.

Luces y sombras, ropas o mantos y velos apropiados para los desnudos a contemplar, atmósfera y condimento, sazón, que incitan al placer y excitan las aspiraciones de poseer y ser poseído: todo ello se despliega delante de los ojos; y es así cómo la imagen se apodera de mí y de ti, y de cualquier observador activo. Y ese cuerpo, esa imagen natural, proyectada en la fotografía, en la pintura, en el cine, nos promete el cúmulo más inesperado de sensaciones.

Ante las imágenes curvilíneas de los cuerpos, donde la luz en su tenuidad crea resplandores, silencios de oscuridad y matices de luz, la insinuación de lo redondo nos proporciona una belleza fenomenológica de lo que es así, por sí mismo, porque está en la naturaleza anímica de lo más íntimo. Y en la intención de poseer somos poseídos, embriagados, ensimismados en los recodos y las líneas suaves, en los contornos que nos conducen a un origen dionisíaco, en busca de un orgasmo único, irreverente, en movimientos alternados por una gradación de intensidad. Es como que la tendencia a la redondez, esas curvas que se insinúan como un camino plagado de sensaciones hacia lo insondable de la otra/del otro y de uno mismo, nos demuestra que el fenómeno humano tiende a lo esférico, al círculo del Todo, aun cuando podamos perder la consideración de los límites. La belleza de una imagen del cuerpo o de los cuerpos unidos tiende hacia el curvilíneo espacio de un universo desconocido, aunque limitado, sin precisar esos límites.

Así, la imagen erótica es arte, que por su belleza y racionalidad, nos libera de los puros instintos irracionales (lo que es un sentido pornográfico no desechado cuando una pareja está a solas, en su intimidad y libre albedrío, en la posibilidad crepitante de sus instintos). El erotismo, esa liberación de lo irracional pornográfico, es asimismo belleza de la seducción.

El texto erótico

Si la imagen visual es provocativa, rotundamente atractiva y nos seduce vertiginosamente, la imagen erótica que se crea a través del texto es un proceso más lento y gráficamente extenso, pero también es (contrapuesto al criterio tradicional que siempre ha favorecido a la imagen como hecho visual) de una fijación muy fuerte, diría, de incisión profunda, y hasta quizás incomparable en su intensidad, en su apegamiento al deseo sexual. Y en realidad es meritorio, por supuesto. Porque viene a ser un proceso de reconstitución neuronal, un camino que se forja de dendrita a dendrita para traducir o recomponer una imagen, que no es visual, pero que re-creamos en la mente. De hecho, la fijación resulta entonces de una excitación tan honda, casi abismal, que se graba en profundis para poder visualizarla en nuestro interior. Ese proceso, esa fuerza con que forjamos mentalmente el texto, permite la invención de una imagen creada por nosotros mismos; es lo que queda, por ende, en la insistencia y repetición de la memoria.

El poema, la historia, la estampa descriptiva, la crítica o el ensayo proponen así una dimensión de trascendencia para el erotismo como respuesta que teje la belleza de la experiencia, o la cruda potencialidad de un hecho, a modo de impresión no sólo creadora de deseo, sino asimismo como impresión indeleble que perdura.

A diferencia de la imagen visual —una provocación de la otredad que nos deslumbra y  seduce—, el texto proporciona nuestro propio esfuerzo para la autoseducción y, al mismo tiempo, para la seducción que se hace del lector. Doble seducción que converge cuando se siente la pasión de las palabras. Esta interrelación erótica entre autor y lector se cumple mediante la sugerencia y connotación de las frases, que conllevan la potenciación de una imagen visual interior, una imagen que se va convirtiendo en placer en la medida en que el poema, la historia o las conceptualizaciones avanzan, apoderándose inevitablemente del pensamiento del lector.

Habría que pensar en una fenomenología del erotismo (y la seducción como implicación), en el que se crea un espacio y un tiempo (la posibilidad del encuentro de los cuerpos es intentar transformarlo en eternidad) (2) a través de la imagen visual (las artes plásticas: pintura, fotografía, escultura; la danza y el cine), y de las palabras: la poesía, la narrativa y el pensamiento. Y todo ello en la seducción mutua de la libido, como diferencia, incluso, con lo intrínsecamente instintivo e irracional.

El erotismo es, y siempre lo ha sido, una cualidad consustancial del ser humano, y como tal nos enaltece.

Palabra Abierta lo ha querido ver así, en la plasticidad de la imagen visual y en la connotación amplia de la palabra; en la atracción imaginativa y re-creativa del arte y la literatura para la seducción, donde puede desbordarse el deseo, el placer, la fascinación del coito soñado; donde puede trazarse —aún más allá de los místicos, digamos— (3) el camino de la carne hacia el espíritu.

Nuestro espacio virtual de Palabra Abierta les entrega aquí, querido lector, esta nueva proposición no sólo con el fin del disfrute estético —lo cual valoramos sobremanera—, sino además como recurso para la reflexión de un tema que nunca debe ser tabú, sino un tema connatural y representativo —entre tantos— de lo mejor de la naturaleza y cultura humanas.

Notas:

1.- El Diccionario de la Mitología Mundial (pp. 121-122) dice de Eros, hijo de Zeus y de Afrodita: “Los poetas presentaban a Eros como un bello efebo, con los ojos vendados, siendo sus armas las flechas que lanza, las cuales lleva en un carcaj de oro. (…). Triunfaba doquiera había seres, en la tierra, en el cielo, en el océano y en los mismos infiernos. Los dioses estaban también expuestos a sus flechas como los simples mortales, y se valía de múltiples estratagemas, y de imprevistos caminos para herir a sus víctimas con las flechas de la pasión”. De aquí que Eros (o Cupido en el mundo latino) ya, de hecho, esencialmente, hace que su peculiaridad sea la de la seducción, a la que no puede escapar ningún ser, ni humano ni divino.

2.- “Somos tiempo” —nos dice Octavio Paz en La llama doble— “y no podemos substraernos a su dominio. Podemos transfigurarlo, no negarlo ni destruirlo. Esto es lo que han hecho los grandes artistas, los poetas, los filósofos, los científicos y algunos hombres de acción. El amor también es una respuesta: por ser tiempo y estar hecho de tiempo, el amor es, simultáneamente, conciencia de la muerte y tentativa por hacer del instante una eternidad”.

3.- La mística busca el placer del espíritu en su unión con lo Sagrado, incluso a costa del sacrificio de su cuerpo. El éxtasis y las visiones entran exclusivamente en la relación con Dios, mediante oraciones y ejercicios espirituales. El erotismo proviene de la propia naturaleza, orgánica e intelectual, del ser humano y, por ser placer, es también necesidad.

[la primera ilustración proviene de la página Dialnet, que pertenece al libro de Vicente González Martín: Amor y erotismo en la literatura; la segunda del sitio virtual Defecito.com; la tercera de Excéntrica.com, y es del libro Amor y erotismo en la literatura, por Jorge Enrique Adoum; la cuarta viene del blog Pensamientos]

 

Manuel Gayol Mecías es el director y editor de Palabra Abierta (ggayol27@yahoo.com).
Escritor y periodista cubano. Graduado de licenciatura en Lengua y Literatura Hispanoamericana, en la Universidad de La Habana en 1979. Fue investigador literario del Centro de Investigaciones Literarias de la Casa de las Américas (1979-1989). Posteriormente trabajó como especialista literario de la Casa de la Cultura de Plaza, en La Habana, y además fue miembro del Consejo de redacción de la revista Vivarium, auspiciado por el Centro Arquidiocesano de Estudios de La Habana. Ha publicado trabajos críticos, cuentos y poemas en diversas publicaciones periódicas de su país y del extranjero, y también ha obtenido varios premios literarios, entre ellos, el Premio Nacional de Cuento del Concurso Luis Felipe Rodríguez de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) 1992. En el año 2004 ganó el Premio Internacional de Cuento Enrique Labrador Ruiz del Círculo de Cultura Panamericano, de Nueva York, por “El otro sueño de Sísifo”. Trabajó como editor en la revista Contacto, en 1994 y 1995. Desde 1996 y hasta 2008 fue editor de estilo (Copy Editor), editor de cambios (Shift Editor) y coeditor en el periódico La Opinión, de Los Ángeles, California. Actualmente, reside en la ciudad de Corona, California. OBRAS PUBLICADAS: Retablo de la fábula (Poesía, Editorial Letras Cubanas, 1989); Valoración Múltiple sobre Andrés Bello (Compilación, Editorial Casa de las Américas, 1989); El jaguar es un sueño de ámbar (Cuentos, Editorial del Centro Provincial del Libro de La Habana, 1990); Retorno de la duda (Poesía, Ediciones Vivarium, Centro Arquidiocesano de Estudios de La Habana, 1995); La noche del Gran Godo (Cuentos, Neo Club Ediciones, Miami, 2011).,.

 

© Manuel Gayol Mecías. All Rights Reserved

 

 

Tags: , , , , , , , , , ,

2 Responses to Seducción, imagen y texto eróticos (Editorial)

  1. MATILD on Domingo, julio 3, 2011 at 8:08 PM

    Mis saludos, muy poca veces opino sobre este tipo de escritos; respeto opiniones, en algunos me detengo, como en éste, no estoy de acuerdo con algunos comentarios como por ejem: EN ESTE MUNDO DE TANTA OSCURIDAD ES NECESARIA Y VITAL LA LUZ DE LA PASIÓN, muy de acuerdo la pasión debe estar en todo momento,visto desde el punto de vista relación hombre y mujer, existen personas que poseen pasión natural, al expresarse, pasión por el canto, pasión por la escritura, y sin olvidar la pasión, el relato de la condenación, agonía y muerte de Jesús que es la pasión que nos da razón de nuestro existir y por ahí esta la verdad. Se refiere en su escrito a imaginar siluetas, formas del ser hombre-mujer, en el cual se activan los sentidos, los que actúan y se dan situaciones bien explicadas por usted, SAN JUAN DE LA CRUZ, nos enseña que a través de los sentidos entra el pecado, lo cuales hay que mantener sanos, a través de los sentidos depende mucho el equilibrio de nuestra alma tampoco comparto: EL CAMINO DE CARNE HACIA EL ESPÍRITU, primero se labra el espíritu se trabaja en medio de tanta oscuridad, que es realmente lo que nos va a fortalecer con acertada luz y luego se moldea el cuerpo, lo del espíritu es eterno y el cuerpo es algo transitorio, ¿QUÉ GANA EL HOMBRE CON TANTO DECORADO SI LO QUE BUSCA ES PLACER? sentimiento de agradar por tiempo limitado, claro no quiere decir que una mujer y un hombre no tengan atracción, eso es parte de la misma naturaleza, concluyo diciêndole que la carne no se le puede dar mas importancia que al espíritu, porqur estamos entonces perdidos.
    ¡QUE BIEN, BUEN SEÑOR, SI ESCRIBIERA UN TANTO DEL PODER DEL ESPÍRITU! ¡que viva el amor y el buen entendimiento!
    Gracias por su contacto. ÉXITO… PAZ Y BIEN.

  2. MATILD on Domingo, julio 3, 2011 at 8:30 PM

    Me llama poderosamente la atención que al leer su ensayo pude detectar una serie de palabras que me dan respuesta de que , en su pulso al escribir esta una gran conversión, no hacia la carne sino hacia el espíritu… Esto para mí es muy significativo palabras en el escrito: DIOS, LUZ CONTEMPLACIÓN,PASIÓN, CREACIÓN, MANTOS,VELOZ,ETERNIDAD, ESPÍRITU,SER DIVINO.TRANSFIGURADO, PAZ, AMOR, MUERTE, SACRIFICIO, SAGRADO, CUERPO, ÉXTASIS, UNIDOS, POSEÍDOS, ÍNTIMO. SE APODERAN DE MI Y DE TI, VIDA, FELIZ, CONVERSIÓN, ALGO BUENO, ORACIONES, EJERCICIOS ESPIRITUALES, SER HUMANO, GOCE ESPIRITUAL, IMAGEN, JUICIO, TODO, PASIÓN…
    Dios que es todo, ser Divino de luz dada desde la creación al ser humano, a imagen de él, embriaga nuestro cuerpo por su íntimo amor, se entrega a juicio el cual contemplamos desde el sacrificio de su espíritu, pasión y muerte, cuerpo sagrado envuelto en mantos, velos, entrega por nuestra conversión de vida, algo bueno, felicidad eterna, unidos en oración, se apodera de mi y de ti, ¡que gozo espiritual a solas muy en lo íntimo!
    PAZ Y BIEN

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Comprar

La noche del Gran Godo

Búsqueda

Autores