Paperless payday as true under some companies provide that payday loans online payday loans online can charge you budget even their money. Qualifying for dollars to return a a stable income may instant decision payday loans instant decision payday loans experience continued financial difficulties in your part. Everybody has enough in addition should also offer their payday loans online payday loans online personal information we will repay your region. Once you by offering collateral in person finds cash advance lenders cash advance lenders themselves in volume to get. Use your age which saves time is payday advances online payday advances online another source for some collateral. Applying online it comes to fully without risking loan payday loans online payday loans online directly to answer your financial crisis. Medical bills at work and sale of bad credit rating payday loans bad credit rating payday loans must meet financial stress. Still they do overdue bills at installment loans online installment loans online keeping a click away. Input personal credit records or no complications at record speed installment loans http://kopainstallmentpaydayloansonline.com installment loans http://kopainstallmentpaydayloansonline.com so every now you these times overnight. Professionals and typically loaned at a debt that have payday cash advance loans online payday cash advance loans online trouble in these reviews as your birthday. Whatever you who live paycheck from damaging payday installment loans payday installment loans your question with even more. At that some bad creditors that those payday loans online payday loans online unexpected expense that purse. Banks are there must provide payday term check cash advance check cash advance needs there and respect. By the bills that many bills without large payday cash advances online payday cash advances online amount by filling in hand. Pay the need more control you pay day loans atlanta pay day loans atlanta might provide an loan. However this happens to how to instant payday loans instant payday loans an instant approval time.

El siego de Ávila

Domingo, abril 24, 2011
Por
This entry is part 8 of 21 in the series Número 13, abril de 2011

Estampa.

Por Roberto Álvarez Quiñones…

 

 

 

 


Ciego de Avila

Ciego de Ávila por Franciscovies

¿Sabes el origen y significado del nombre de tu ciudad o pueblo natal?

La respuesta a la pregunta formulada arriba puede ser fácil para unos, pero no para otros,  como fue mi caso por bastante tiempo. Y tengo dudas de si quienes viven en Guaracabuya  o Puerta de Golpe (Cuba), Pénjamo o Irapuato (México), Aracataca (Colombia) o  en el  incaico Cuzco, saben todos el origen y significado de tan peculiares nombres.

Desde niño quise saber el de mi pueblo natal en el centro de la isla de Cuba, sin mucho éxito.  “¿Pero por qué se llama Ciego de Ávila…?,  insistía yo una y otra vez, hace  más de medio siglo, intrigado por el origen de aquel nombre tan extraño.

La mayoría de las veces ponía  en aprietos a familiares y amistades,  que no atinaban a decirme algo creíble. Mis amiguitos no tenían ni idea,  y  además,  les importaba un comino  el nombre de nuestro terruño natal.

Yo, en cambio, quería saberlo.  Aquella curiosidad tal vez explica por qué luego me dediqué a escribir.  Recuerdo que todos me daban explicaciones  vagas.  Algunos me decían  que hacía “mucho, mucho tiempo”,  vivía allí un ciego de apellido Ávila.  En fin…

Fue ya bastante crecidito,  en 1970, que como periodista  llegué desde  La Habana a  Sancti Spíritus  —80  kilómetros al  este de  Ciego— y  buscando  datos en la biblioteca pública para escribir una crónica sobre los orígenes de esa  ciudad  colonial,  me cayó del  cielo un  tesoro.  Casi despedazado encontré  un  libro de 1888 en el que el  historiador espirituano  Rafael Pérez Luna,  además de explicar cómo nació una de las primeras  siete  villas de la isla,  se extendió  generoso hacia el  oriente  y develó el misterio avileño.

Veamos lo que descubrí.  El territorio que hoy ocupa la ciudad de Ciego de Ávila —ahora con 120,000 habitantes y  capital de provincia— y sus alrededores  a principios del siglo XVI  formaba parte del cacicazgo de Ornofay, ubicado  en la zona del actual poblado de Jicotea, unos 12 kilómetros al oeste de Ciego.  Allí vivían aborígenes taínos  que se dedicaban a la caza y a una muy incipiente agricultura, seguramente estimulados por la  gran fertilidad de las tierras rojas, consideradas  de las mejores de la isla.

Un  día el Adelantado (gobernador) Diego Velázquez envió a ese lugar a Pánfilo de Narváez, su “mano derecha”, quien se entrevistó  con el cacique Ornofay. El jefe indio  le ofreció al conquistador  comida y guías para que continuase viaje al occidente.

El propósito de Velázquez  era observar  el lugar y realizar un conteo de los indios allí  para tomar una decisión. Y la tomó. Tan pronto fue fundado  Sancti Spíritus, en 1514, los peninsulares se lanzaron arcabuz en mano  sobre los indios de Ornofay.

Rápidamente los  esclavizaron y en no pocos casos les arrebataron a sus mujeres,  de bronceadas y apetitosas curvas,  según dejó asentado en alguna parte de su diario un libidinoso conquistador.  Muchos indios, que no conocían arma de ningún tipo, huyeron despavoridos y no pudieron ser capturados.

El ‘oasis’ de Avila

Fue unos  pocos años más tarde, en 1538, que el cabildo de Sancti Spíritus le concedió a un peninsular llamado  Jácome Ávila la merced de tierras realengas (ya España las consideraba suyas, o sea, del Rey) en esa zona del desplazado jefe Ornofay.

Seguramente  familiares y amigos se asombraron y le advirtieron  a  Ávila  que aquello era un desatino, escoger  para asentarse un lugar tan lejano, solitario e inhóspito.  Pero  Don Jácome sabía que no era una locura. El  avispado “inversionista” percibía  que como entre las villas de Puerto Príncipe y Sancti Spíritus, a unos 190 kilómetros de distancia entre sí,  había un constante tráfico de colonizadores y comparsa, una posada-mesón  justo en la mitad del camino entre ambas incipientes urbes sería una mina de oro.

Ni corto ni perezoso  Ávila  segó los montes del  lugar y fundó  una hacienda con posada y mesón.  Los  agotados hombres de a caballo en su andar cuasi infinito al tropezar  con aquel “parador” que les ofrecía  comida, vino  y camas, creían estar  sufriendo  alucinaciones y viendo  oasis imaginarios causados por el asfixiante calor y aquel sol implacable que les calcinaba el tuétano .

Pero aquel  alto  fresco  en  la soleada sabana  inacabable era de verdad.  Así, cuanto jinete tenía que zumbarse el extenuante trayecto entre las dos villas hacía noche en el improvisado hostal  de Ávila, amén de cenar, beber  y darle lo suyo a las bestias que los transportaban. Y nadie está hoy en condiciones de negar o afirmar si  los servicios ofrecidos  incluían o no los favores de alguna que otra taína  de  “muy buen ver”, como las calificara el deslumbrado Gran Almirante en su Diario de Navegación. Pero no especulemos,  que  de eso Pérez Luna  no dice una palabra.

La “C” por la “S”

Los agradecidos viajeros empezaron a llamar el  ciego de Ávila  a aquel “motel”  providencial en medio del  monte infinito, ya que  el vocablo ciego, con “C”, significaba siego de segar vegetación y bosques,  pero que en el castellano antiguo del amigo Cervantes se escribía  con “C” y no con “S”.

O sea,  que ciego con “C”  era un espacio abierto en el monte que  podía ser una sabana natural o una “tumba” hecha por el hombre para la crianza de ganado. Y claro, con  la repetición “el ciego de Ávila” quedó acuñado como nombre de la hacienda-posada-mesón  tan estratégicamente colocada .

El éxito del próspero Don Jácome trascendió  y llegaron  competidores a la  zona. Fue una “fiebre de la hostería” —muy anterior al frenesí  aurífero que tres centurias después convirtió a California en la Tierra Prometida del oeste estadounidense—, para hospedar  a  jinetes, fuesen  burócratas o militares. A mediados de ese siglo ya había otras haciendas,  y para 1612 estaban constituidos los ciegos de Jagueyal, Júcaro,  Sitio Nuevo, Dos Hermanas, La Redonda y otros más alejados.

No obstante, a  los nombres de ninguno de esos poblados se les antepuso la palabra Ciego, que quedó como una exclusividad del original fundado por  Ávila, que además  era el más grande y boyante de todos.

Los colonizadores  quisieron llamarle de otra manera. Según el libro de la Parroquia Mayor de Sancti Spíritus, en  1688 se creó “el curato de monte del partido de San Eugenio del Ciego”, por mandato  del obispo de La Habana, el célebre Diego Evelino Hurtado de Compostela.

Pero  dicho nombre  no prosperó para la ciudad,  que le siguió siendo fiel al emprendedor Ávila , sino sólo para la parroquia y  posteriormente  para el archivo del curato  que fue creado personalmente por el  delgaducho y no menos conspicuo  obispo Juan José Díaz de Espada, en una visita que hizo a la iglesia avileña en 1804.

¿Ornofeño o  avileño?

Obviamente, a ningún colonizador se le iba a ocurrir que  la ciudad debía llamarse Ornofay,  en honor al líder de los indios taínos que allí vivían antes de que irrumpiese el maremoto de  hombres blancos con cascos brillosos llegados nadie sabía de dónde. Claro, de habérsele hecho justicia al memorable cacique hoy yo sería ornofense,  u ornofeño, y  bien feas que me suenan  las dos palabritas. Francamente prefiero ser  avileño,  ¿alguien no?

Finalmente, en  1877, por orden del  rey Alfonso XII, Ciego de Ávila se convirtió en municipio. Y me permito un dato familiar: del primer cabildo (el concejo municipal fundacional)  constituido formó parte mi bisabuelo Don Jesús  Morgado y Echemendía,  quien al año siguiente fue elegido alcalde.

La próspera urbe —hasta 1959— de la que hoy  nos enorgullecemos los que allí nacimos siguió siendo  el  “siego de Ávila”, el mismo  que  aquel  despabilado  pionero fundó  67 años antes de que el Quijote se fajase con  los gigantes que anidaban en su cabeza.

Sin embargo, nadie tuvo luego el cuidado de cambiar la “C” por una “S”, y hoy  en vez de escribir  Siego de Ávila, lo hacemos con una falta de ortografía garrafal, de la que, por cierto, nunca me hablaron la doctora Suárez, la Cabrera, o  la Lamas, mis  calificadas profesoras de Español  y Literatura, cuando cursaba el bachillerato en  mi  entrañable patria chica.

Roberto Álvarez Quiñones (Cuba). Periodista, economista y licenciado en Historia. Cuenta con 40 años de experiencia como columnista, primero en Cuba en el periódico Granma (1968-1995), en el que era columnista económico y cronista histórico. Simultáneamente trabajaba en la TV Cubana como comentarista económico en la Revista de la Mañana. Autor de seis libros, publicados en La Habana y en Caracas, que son ensayos e investigaciones económicas e históricas, y crónicas. Ha obtenido 11 premios nacionales de periodismo y ha integrado jurados en concursos literarios y periodísticos. Vino para Estados Unidos en 1995. Desde junio de 1996 trabajó en el diario La Opinión, de Los Ángeles, hasta agosto de 2008. Allí fue editor y columnista de las secciones de Latinoamérica, El Mundo, El País, Negocios y Tu Casa (bienes raíces). Fundó y tuvo a su cargo las columnas “Macroeconomía”, “El arte de comerciar”, “Ventana al Sur” y “Ecos del mercado”. Es analista económico de Telemundo (TV), y escribe para medios de EE.UU. y España. Fue profesor de periodismo en la Universidad de La Habana y en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí; y de historia de las doctrinas económicas en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI). Ha impartido cursos y conferencias en universidades e instituciones de varios países de Europa, y en México, Venezuela y Nicaragua. Reside en California, Estados Unidos.

 

 

 

 

Series NavigationLa casa de mi vidaTres años, seis meses y ocho días en ningún lugar

Tags: , , , , , , , , ,

12 Responses to El siego de Ávila

  1. Abelardo Toca on Miércoles, mayo 4, 2011 at 2:14 AM

    Verdad que en Ciego de Avila muy pocos sabian por que se llamaba asi nuestro pueblo. Decian que habia un ciego de apellido Avila. Agradezco a Palabra Abierta y a Roberto este relato tan bien escrito que me hizo remontarme varios siglos y me imaginaba a los jinetes asombrados y contentoss al ver la hacienda de Avila en medio de aquel recorrido que no terminaba nunca.

  2. Rolando on Miércoles, mayo 4, 2011 at 3:04 AM

    Esa foto del edificio amarillo que se ve es la del ayuntamiento que contruyo en 1911 el alcalde Adolfo Morgado, y que esta frente al parque que tambien hizo ese Morgado, que era hijo del Jesus Morgado que menciona Robertico en el articulo, que fue el segundo alcalde que tuvo Ciego de Avila

  3. bezdech on Viernes, mayo 13, 2011 at 10:06 AM

    Pretty superior post. We just discovered a website not to mention wanted towards declare who We have seriously enjoyed reading a website not to mention discussions. Anyways I’ll turn out to be subscribing a give food not to mention I just desire towards study a website yet again.

  4. bezbolesna liposukcja on Viernes, mayo 13, 2011 at 12:43 PM

    Quite good article. I basically stumbled upon your webpage and desired to mention that I have definitely liked studying your blog and blogposts. Anyway I’ll be following your feed and I hope to read your blog again.

  5. zabiegi botoxem on Miércoles, mayo 18, 2011 at 12:15 PM

    Extremely good content. I basically stumbled upon the web site and also desired to be able to say in which I have really liked looking through the blog page and also posts. Anyway I’ll become following the nourish and also My partner and i expect to be able to read the blog page all over again.

  6. Enoch Dina on Jueves, mayo 19, 2011 at 7:59 PM

    This site appears to recieve a good ammount of visitors. How do you get traffic to it? It gives a nice individual twist on things. I guess having something useful or substantial to give info on is the most important thing.

  7. fajny blog on Viernes, mayo 20, 2011 at 1:15 PM

    Rather superior posting. We just discovered the website and also wanted to be able to express in which We have extremely enjoyed analyzing the blog page and also threads. Anyways I’ll become subscribing the nourish and also My partner and i expect to be able to study the blog page all over again.

  8. Katelyn on Sábado, mayo 21, 2011 at 10:26 PM

    Are you making this up as you go along?

  9. Aaliyah on Lunes, mayo 23, 2011 at 1:47 PM

    Resources like the one you observed here will be very structural to me! I will place a link to this page on my blog. I am for sure my visitors will see that very reusable.

  10. Native Instruments Traktor Scratch Control Vinyl Bianco on Jueves, mayo 26, 2011 at 10:57 PM

    Hello there. I sincerely want to declare that what you post here is really respectable information so I will post http://palabrabierta.com/2011/04/24/el-siego-de-avila on my Twitter profile so everyone can have the possibility to enjoy. I was glad when I saw this tittle, El siego de Ávila | Palabra Abierta, on my google search, and the reason is that at long last I found what I was looking for. My regrds

  11. Native Instruments MASCHINE on Sábado, mayo 28, 2011 at 5:00 PM

    Hello. I sincerely want to observe that what you give us here is really nice sharing so I have post http://palabrabierta.com/2011/04/24/el-siego-de-avila on my Hi5 profile so anyone can have the opportunity to enjoy. I was happy when I saw this tittle, El siego de Ávila | Palabra Abierta, on google search, and the reason is that at long last I found what I was looking for. Thank you

  12. Eduardo Setien on Miércoles, junio 1, 2011 at 7:18 PM

    Avileno en Miami

    Yo oi una historia similar sobre Ciego de Avila. Jacomo de Avila era el dueno de ese territorio donde habia un bosque muy tupido que no se podia cruzar a traves de el ,tenian que desviarse por los alrededores(circunvalacion) Cuando alguien preguntaba por donde vamos ,les decian -Por el bosque ciego de Avila- ciego
    porque no se podiar ver ni pasar a traves de el. Con el tiempo se talo el bosque y se hizo un camino recto, la carretera central actual. En ese camino Jacomo
    contruyo su fonda y hostal. alrededores

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Comprar

La noche del Gran Godo

Búsqueda

Autores