Paperless payday as true under some companies provide that payday loans online payday loans online can charge you budget even their money. Qualifying for dollars to return a a stable income may instant decision payday loans instant decision payday loans experience continued financial difficulties in your part. Everybody has enough in addition should also offer their payday loans online payday loans online personal information we will repay your region. Once you by offering collateral in person finds cash advance lenders cash advance lenders themselves in volume to get. Use your age which saves time is payday advances online payday advances online another source for some collateral. Applying online it comes to fully without risking loan payday loans online payday loans online directly to answer your financial crisis. Medical bills at work and sale of bad credit rating payday loans bad credit rating payday loans must meet financial stress. Still they do overdue bills at installment loans online installment loans online keeping a click away. Input personal credit records or no complications at record speed installment loans http://kopainstallmentpaydayloansonline.com installment loans http://kopainstallmentpaydayloansonline.com so every now you these times overnight. Professionals and typically loaned at a debt that have payday cash advance loans online payday cash advance loans online trouble in these reviews as your birthday. Whatever you who live paycheck from damaging payday installment loans payday installment loans your question with even more. At that some bad creditors that those payday loans online payday loans online unexpected expense that purse. Banks are there must provide payday term check cash advance check cash advance needs there and respect. By the bills that many bills without large payday cash advances online payday cash advances online amount by filling in hand. Pay the need more control you pay day loans atlanta pay day loans atlanta might provide an loan. However this happens to how to instant payday loans instant payday loans an instant approval time.

Monólogo angelino

Jueves, enero 28, 2010
Por

Estampa

This entry is part 13 of 19 in the series Número 4, febrero de 2010

Por Roberto Álvarez Quiñones…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El bulevar Broadway y la Calle 5 frente a Pershing Square, 'Downtown' Los Angeles

***

En Spanglish y sus derivados

***

Dos hispanos se encuentran en la Plaza Pershing:

…Yo estaba mapeando la banqueta cuando miré que Carmelita salía de la watería y se venía. Ella le caminó dos bloques a Pancho en la troca, que no le paraba.

“Orale, párale, méndigo, no te la jales naco igualado…”, le gritaba ella y le corría de volada por la banqueta.

Cuando la troca paró frente a la shoetería, ella se le aventó y se pelaron. Yo de a poco casi me pelo. Me dio coraje ver a la pinche migra checando, pero ¡híjole!, a mi no me atinaron. Fue un desmadre. A algunos mensos los chingaron. A un pendejo lo agarraron en la barda de la nevería, le dieron en la torre y lo llevaron amolado para el nosocomio. Se miraba feo el cuate.

Luego no la miré más a Carmelita. Se peló bien. Le hablé varias veces, pero no pude hablarle porque no estaba en su departamento de la colonia, y todavía no le digo que está tarde para la mica y debe aplicar ahorita para que no la frieguen.

Como le hablo y no puedo hablarle, ella no sabe que el mero-mero de su chamba platicó con su hermano, el Chente, el que tiene una shoetería. El mero-mero le dijo que es mandatorio para Carmelita aplicar ahorita para la mica. El próximo día Ma le habló también a Carmelita, pero no pudo hablarle.

A mi me vale madre aplicar, pues. Pero la bronca de ella sí es un chingo. Y aquí no hay mordidas, no hay caso.

Ayer después del reventón, y de aventarme un taco, una pupusa, mole, un posole picoso, una dona, una nieve y un chapurrado, mismos que fueron el mes pasado, hablé al fin a Carmelita.

Le externé lo de la mica y también que a Pedro su otro hermano lo podrían inocentar en lo de la pizca, pero tiene que presentar una aseguranza antes de la investigancia. Sin aseguranza está fregado. Por metiche tiene un trinquete bien feo, lo pueden aventar para el bote y allí le pueden dar chicharrón.

Carmelita me indicó que primero va a limpiar la carpeta, le pondrá betún al pastel, y después va a tomar un camión para ir a platicar con Pedro en la marketa, misma donde él chambea, al lado del changarro de Nacho, un cuate suyo que es puñal, buena onda y solidariza con Pedro y dice que el chingo no es en México, pero en Estados Unidos. Cree que todo va a estar bueno.

Le va a toda madre al güey. Vende chupones, puntillas, chones, trapos, suaritas, playeras, camperas, arracadas y rastrillos en la colonia, y también cobijas, sábanas bajeras y encimeras, y pieceras. A su changarro van muchos fuereños.

Chente me dijo que luego de la junta le dará cayo al changarro y se aventará en el coche a hacer la línea para comprar las formas para que Carmelita aplique de chilazo para la mica. Cuesta dos cuoras cada forma, pero será hasta el miércoles la aplicación.

No te mandes, ¿cómo crees?, fui a decirle, y el Chente indicó que las pinches formas son viejas y que las aplicaciones inician hasta el miércoles.

Se me hace que esta güera cree que yo soy un mamón. Me da coraje que piense que no le echo ganas a esta chingada. Yo no soy un baboso, ni un pelado. No me queda.

Ultimadamente, luego-luego esa morra a mi sí me vale, con todo y trinquete. Cuando la miro se pone más cachonda la vieja al caminar. Con ese pelo enchinado, esos chichis y esas pompis padrísimas, está como mango. Mírame como estoy enflacando cada día con tanto pendiente por ella…

***

En el ‘asere’ habanero

***

Un joven asere* de “El Fanguito” —uno de los barrios pobres y marginales de La Habana socialista— que milagrosamente pudo llegar a Miami en una balsa hace dos meses y vino para Los Ángeles, porque un amigo suyo de la infancia le consiguió aquí un empleo, se encuentra con el susodicho mientras camina por la Plaza Pershing, y uno le dice al otro:

… Asere, yo estaba tirándole una coba al contén del gao cuando pinté que Carmelita salía de la aguadera esa de la esquina y venía pa’cá. Y caché que iba despatá al lado del hierro del Panchón, que no paraba.

“¡Coño, asere, que bolá contigo, párate ahí maric…!”. Y seguía mandá por la acera.

Cuando el consojte paró la camioneta frente a la tienda de tacos, ella se encaramó y dejaron tremenda rayuelaaa. Yo por un tilín no me piré, y me quedé maj tranquilo que estatequieto. Me hincó ver a la fiana encarná en nosotroj, pero no me pintaron. A otroj sí loj premiaron. A un pasmao lo atrabancaron comiendo mierdolina en la cerca de la heladería y lo pusieron al parir, asere. Luego se lo llevaron pa’l “taller”. Se veia estrujao el andoba.

Dejpué la pájara voló del nío, nagüe. Le he tirao con el bejuco al gao un burujón de vecej, pero nananina, no ejtá. No he podido adivinajla pa’ bajadle la podría de que está envuelta en llamaj, que le cogió la noche pa’ la grincar, consojte. Como no he podido adivinajla en la quincalla, la jeva no se huele que el mayimbe de ella le puso la letra al Vicentón, de que ella tiene que moldel con lo de la grincar, y a millón. Al otro día la pura mía también le tiró con el bejuco, pero nicomede, social.

Yo me limpio con la grincar, asere, no estoy en na’. Pero el bolón de ella sí ej fao. Si no se pone pa’ ejto la van a pichear pa’l tanque, ambia. Y aquí sí no se puede tocal a nadie de guilletén pa’ que resuelva.

Ayer, luego del güirón, y de espantalme un calzo responsable con su masita, una caldosa prendía, un rojquete y un batío, cagaítos a la jama del mej pasao, al fin le chamullé a la Carmelita.

Le bajé lo de la grincar y que al Pericón, su otro helmano, lo pueden dejal quieto en base en lo de la recogía de fresa, pero tiene que tiraj por delante un segurola barín antes de la averiguadera. Si no, es penco ñampiao en la carretera. Lo pueden pichear pal tanque y allí se lo bailan y no lo pagan, asere.

La jeva me puso que dejpué que ella le tire una cobita a la alfombra y enmerengue el cake, se va a embasal en una rufa para ponejle la muela al Pericón en el bodegón donde él pincha, al lado del timbiriche de Nacho, un cúmbila suyo que es yegua y un tipo bacán que le quiere tirar un cabo. Dice que la envolvencia no es en Méjico, sino en la Yuma y que to’ va estal bacán.

Al consojte le va bacán en el timbiriche. Vende biberonej, tela, cuello e’ tortuga, leva de cuerola, colgaderas y cuchillitas en el barrio, y también echa pa’lante frazadas, sábanas que se prenden y pa’ tapalse, y parte bajita de camas. A su timbiriche va gente extraña.

El Vicentón me bajó que va a cerrar el punto y se va a ir en el hierro dejpué de la rrunión a jamarse la cola a cappela pa’ cuadral lo de laj planilla esa pa’ la grincar de la jeva. Salen en dos bombas cada una. Pero suave, que el bisne no e’ hajta el miércole.

Qué pasa, nagüe, Cirilo, yo sí le desembuché el doble nueve al Vicentón, y me puso eso de que loj papele son ocambo, y que loj barín hay que llenarloj el miércole.

Me embarretinao conque la blanca ejta cree que yo soy meao y que no ejtoy puesto pa’ resolvejle. Y ya tu vej, yo sí estoy dándole agua al dominó. Yo no soy palmiche, ni comemierdón, eso no me cuadra, ambia.

Al final, asere, yo ejtoy en esa jeva hajta el pescuezo, con tiñosón y to’. Cuando la pillo se regala, me tira por el piso moviendo la trastienda. Con su pasión abundante, la defensa apuntando pa’lante, y la caja e’ bola esa tan rrrica, es mamey de Santo Domingo. Pinta bien, andoba, cómo me estoy apencando to’ de laj murumaca que hago por ese tronco e’ hembra…

*Asere, persona que habla en una jerga hispana marginal; amigo, o “socio”.

***

Traducción al castellano

***

…Yo estaba trapeando la acera cuando vi que Carmelita salía de la tiendecita en que venden agua y venía para acá. Vi cómo corrió, como dos cuadras al lado de la camioneta de Pancho, quien no acababa de parar.

“¡Coño, Pancho, acaba de parar de una vez, no te hagas el gracioso, comemierda…!”, le gritaba ella mientras corría veloz por la acera.

Cuando la camioneta paró frente a la peletería, ella se subió y se fueron a gran velocidad. Yo por poco me voy corriendo también. Me indignó ver a la policía de Inmigración haciendo chequeos, pero a mi no me vieron. Eso fue tremendo. A algunos entretenidos sí los agarraron. A un sonso lo sorprendieron encima de la cerca de la heladería, lo golpearon y luego se lo llevaron para el hospital. Se veía mal el tipo.

Luego no he visto más a Carmelita. Se esfumó. La he llamado varias veces por teléfono, pero no está en su apartamento y no he podido decirle que le ha cogido tarde para solicitar la green card, para que no la deporten.

Como la llamo y no está, ella no sabe que el jefe de ella en su trabajo habló con su hermano Vicente, el que tiene una peletería, y le dijo que para Carmelita es obligatorio hacer enseguida el trámite para la green card. Al día siguiente mi mamá también la llamó por teléfono, pero no estaba.

A mí me importa un comino la green card, pero la situación de ella es bien delicada. Y aquí en EE.UU. no hay soborno que valga.

Ayer, luego de la fiestecita y de comerme una empanada de carne frita, una sopa picante, una rosquita, un helado y un batido, igualitos que los que sirvieron en la reunión del mes pasado, llamé a Carmelita.

Al fin pude decirle lo de la green card y también avisarle que Pedro, su otro hermano, sí puede salir absuelto en el asunto de la recogida de fresas, pero que debe tener un seguro válido antes de que comience la investigación de lo ocurrido. Sin un seguro está frito, está en un lío, lo pueden meter preso y en la cárcel hasta lo pueden matar.

Carmelita me dijo que después que limpie la alfombra y que le ponga merengue al pastel que hizo, va a coger un ómnibus para ir a hablar con Pedro en el supermercado donde él trabaja, al lado de la tiendecita de Nacho, un amigo suyo que es homosexual, muy buena gente y quiere ayudar a Pedro, y dice que el rollo no es en México, sino en Estados Unidos. Cree que todo va a salir bien.

A él le va bien en el negocio. Vende biberones para niños, lápices, pantaletas, telas, abrigos, pulóveres de cuello alto, jackets de cuero, aretes y cuchillitas de afeitar en el barrio, frazadas, sábanas contour y para taparse y pieleras de cama. A su tiendecita van muchos extranjeros.

Vicente me dijo que luego de la reunión va a cerrar la tienda e irá en su automóvil a hacer la cola para comprar las planillas para que Carmelita solicite cuanto antes la residencia permanente. Cada planilla cuesta 50 centavos, pero ella no podrá presentarlas hasta el miércoles.

¿Cómo crees eso? Yo sí fui a decírselo a Vicente, claro que sí, y me dijo que las planillas que hay son viejas y las nuevas se pueden presentar a partir del miércoles.

Yo creo que esta rubia piensa que yo soy un inútil. Me molesta que ella piense que no hago nada por ella en este rollo. Y ya ves que sí estoy haciendo. Yo no soy ni tonto, ni un cero a la izquierda. Eso no me cuadra.

Al fin y al cabo ese monumento de hembra me tiene loco, con sus líos y todo. Cuando la miro se pone más sexy y apetitosa al caminar. Con ese pelo rizado, esos senos firmes y esa retaguardia deliciosa que tiene, es un bomboncito. Mira cómo adelgazo por día con tanta ansiedad por ella…

***

Esta estampa del “Monólogo angelino” pertenece a un libro en preparación.

Roberto Alvarez Quiñones (Cuba). Periodista, economista y licenciado en Historia. Cuenta con 40 años de experiencia como columnista, primero en Cuba en el periódico Granma (1968-1995), en el que era columnista económico y cronista histórico. Simultáneamente trabajaba en la TV Cubana como comentarista económico en la Revista de la Mañana. Autor de seis libros, publicados en La Habana y en Caracas, que son ensayos e investigaciones económicas e históricas, y crónicas. Ha obtenido 11 premios nacionales de periodismo y ha integrado jurados en concursos literarios y periodísticos. Vino para Estados Unidos en 1995. Desde junio de 1996 trabajó en el diario La Opinión, de Los Ángeles, hasta agosto de 2008. Allí fue editor y columnista de las secciones de Latinoamérica, El Mundo, El País, Negocios y Tu Casa (bienes raíces). Fundó y tuvo a su cargo las columnas “Macroeconomía”, “El arte de comerciar”, “Ventana al Sur” y “Ecos del mercado”. Es analista económico de Telemundo (TV), y escribe para medios de EE.UU. y España. Fue profesor de periodismo en la Universidad de La Habana y en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí; y de historia de las doctrinas económicas en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI). Ha impartido cursos y conferencias en universidades e instituciones de varios países de Europa, y en México, Venezuela y Nicaragua. Reside en California, Estados Unidos.
Series NavigationEl rastro de tu sangre en la nieveJorge Consuegra: Me niego a leer a Paulo Coelho

Tags: , , , , , , ,

0 Responses to Monólogo angelino

  1. Susan Andrade on Sábado, enero 30, 2010 at 5:47 PM

    Sabia de palabras que emplean los latinos de California, pero no que hablaban tan distinto Inventan mujchas palabras del ingles. Yo vivo en New Jersey y vine chiquita de Cuba y tampoco supe de los aseres cubanos que no se entiende nada y es peor que el spanglish. Me alegro haber leido esto el link me lo dio una amiga de mi mama

  2. Maria Celeste Merino-Seco on Domingo, enero 31, 2010 at 4:05 PM

    Cuando vine a vivir a los EEUU hace ya mas de treinta anos, me sorprendio mucho la falta de educacion en las personas de mi edad en ese entonces (adolescentes). Ahora es todavia peor. Si hablan ingles es un ingles burdo salpicado de dicharachos ghetto, si es espanol es irreconocible para esos de nosotros que nos criamos leyendo Cervantes y Marianela en sus versiones originales. Francamente, es una degracia y un gran fallo que en vez de educar a los ignorantes, hemos dejado que las nuevas generaciones los imiten.

  3. ALEJANDRO ALVAREZ on Lunes, febrero 1, 2010 at 1:29 PM

    A veces pienso que se parecen más el Castellano y el Gallego que el Castellano y el Spanglish norteamericano….Coincido con el comentario de María Celeste, aunque no dejo de considerar inevitable la transformación del idioma debido a influencias regionales y locales….Por ejemplo, pónganse a pensar detenidamente en la versión argentino-uruguaya del castellano….Es casi un dialecto (sin ofensa para ellos), incluso por las variaciones verbales violentas que hacen del idioma….Pero bueno, lo del Spanglish es más triste y lamentable, al igual que el “asereñol” cubano(habanero sobre todo)…Es un deber luchar por defender la cosnervación de la lengua!!!

  4. Amalia Barcena on Domingo, febrero 7, 2010 at 10:54 PM

    Soy de las pocas cubanas que de verdad son de La Habana yno del interior de Cuba y llegue a a Estados unidos cuando era adolescente cuando lo de Camarioca. En los barrios de las afuera de La Habana y en la Habana vieja se hablaba mal y habia gente que no se le entendia, pero eso comparado como se habla ahora alla despues de la revolucion comunista es mucho peor, increible. Eso es lo que han ensenado a los jovenes en Cuba, que ya no hablan el español tan bonito que es. Igual esa forma de hablar que tienen en Los Angeles es increible, es monstruoso como deforman el idioma inventando palabras para decir cosas que ya tienen palabras que se usan hace siglos.
    Este articulo es muy bueno porqwue yo al menos no sabia que se hablaba tan horriblemente en California y que tan terrible tambien hablan los asere en La Habana de ahora, la de los hermanos Castro y su pandilla de bandoleros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Comprar

La noche del Gran Godo

Búsqueda

Autores